MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Presentación de “Mondo cane” (II)

Pablo Martínez Burkett firmando ejemplares y mordiendo cerebros.
A su lado, Fernando Farías con un ejemplar de Mondo cane.
Pablo Martínez Burkett, Juan José Burzi, Laura Ponce,
José María Marcos y Pamela Terlizzi Prina en la EFBA.
El jueves 24 de noviembre de 2016 presentamos Mondo cane (Muerde Muertos, 2016) de Pablo Martínez Burkett en la Escuela Freudiana de Buenos Aires (Cabrera 4422, CABA). Publicamos aquí una nueva tanda de imágenes, a cargo de Raquel Buela.

Cliquear abajo para ver más fotos de la presentación de Mondo cane.

Presentación de “Mondo cane” (I)

El jueves 24 de noviembre de 2016 presentamos Mondo cane (Muerde Muertos, 2016) de Pablo Martínez Burkett en la Escuela Freudiana de Buenos Aires (Cabrera 4422, CABA). En la ocasión comentaron parte de la obra y leyeron textos Pamela Terlizzi Prina, Laura Ponce, Juan Guinot, Damián Blas Vives, Juan José Burzi y José María Marcos. La bienvenida estuvo a cargo de Carlos Marcos. Se proyectaron fotos de Natalia Giumelli y Mai Albamonte Pizarro. El escritor Jot Pedraza resultó ganador de un ejemplar de Mondo cane, con 60 relatos de terror y ciencia ficción oscura. ¡Gracias a todos los que nos acompañaron en la salida de este gran libro de Pablo Martínez Burkett!
Pamela Terlizzi Prina.
Pablo Martínez Burkett y Mai Albamonte Pizarro.

Juan Guinot.
Juan José Burzi.
Laura Ponce.
Damián Blas Vives.
José María Marcos.
Compartimos aquí más fotos publicadas por Pablo Martínez Burkett.

Talento natural para contar historias

Reseña de Mondo cane (Muerde Muertos, 2016) de Pablo Martínez Burkett. Por Francisco Rapalo (*)

Pablo Martínez Burkett saca a la luz un nuevo libro de cuentos: Mondo cane. Para quienes ya lo leyeron, tanto en Los ojos de la divinidad como en Forjador de penumbras, no es novedad que el autor es uno de los escritores más apasionados por lo fantástico que tenemos hoy en día en toda Latinoamérica. Gran fanático de Borges, y al igual que éste, Burkett tiene un estilo casi académico para desentrañar lo oculto, lo siniestro, lo maravilloso; ese sentido de profundo conocimiento y una prosa tan prolija y bella, hacen de Burkett uno de los grandes escritores fantásticos de la Argentina en la actualidad.
Mondo cane no es diferente en tópicos a sus anteriores colecciones, pero sí en formato: los cuentos más largos no superan las tres o cuatro páginas. El libro consta con sesenta cuentos que tocan (si es que es posible) todas las cuerdas de lo fantástico: desde mitología religiosa y lovecraftniana, hasta inteligencia artificial y western espacial. A primera vista puede parecer que esta es una empresa inabarcable, pero Burkett se las ingenia para que a pesar de que los cuentos sean breves, duren y se repliquen como un sismo o el eco de una voz en una habitación vacía. La expresión que aúna el libro como un texto global es la de maravilla. Tal como Ricardo Acevedo Espuglas nos adelanta en el prólogo, se lee como caminando entre las carpas de un freak show.
Después de cerrar la última página del libro, tuve la impresión de haberme despertado de una sucesión de sueños febriles. Pablo Martínez Burkett tiene un talento natural para contar historias, y Mondo cane es la maestría de ese talento llevado a cabo. Para quien sea fanático del pulp, de la literatura weird o escritores como Lovecraft, Bradbury y Philip K Dick, es una joyita imperdible. Recomendadísimo.
(*) Lunes 21 de noviembre de 2016.

“Mondo cane” en El Living sin Tiempo

Edgardo Néstor Brites, Martín Gardella y Pablo Martínez Burkett.
Pablo Martínez Burkett visitó el programa radial El Living sin Tiempo para hablar con Martín Gardella de su nuevo libro, Mondo cane (Muerde Muertos, 2016), el sábado 12 de noviembre de 2016. En la ocasión también estuvo el escritor Edgardo Néstor Brites.

Novedad: “Mondo cane”

Mondo cane, de Pablo Martínez Burkett (Muerde Muertos, 2016), 60 relatos breves de terror, fantástico y ciencia ficción oscura, 140 páginas. Prólogo: Ricardo Acevedo Esplugas. Arte y diseño de tapa: Mica Hernández. ISBN 978-987-29741-8-3. Salida: septiembre de 2016.

TERROR, FANTASÍA Y CIENCIA FICCIÓN OSCURA

Mondo cane es un libro sobre obsesiones. Los personajes de Burkett se enfrentan a poderes que los superan, y muchas veces están más allá de su comprensión. Estos cuentos transcurren en la Luna, en China, en Tierras Artúricas, en el lago Nahuel Huapi o en el subte de Buenos Aires; hablan de tiranías, conspiraciones, inteligencias artificiales, extraños experimentos y máquinas del tiempo ocultas en los lugares más insospechados, pero sobre todo hablan de un modo singular de cuestionar la realidad y de la importancia de luchar por aquello en lo que creemos.
Laura Ponce 

Los sesenta mundos que nos presenta Pablo Martínez Burkett son pequeños e inmensos. Pequeños en su geografía: la mayoría no supera las dos carillas; inmensos en su contenido: en esos relatos se hace presente desde la más remota antigüedad hasta el futuro más inalcanzable. Y en el medio de eso hay sangre, mundos imaginarios, leyendas chinas milenarias, sagas nórdicas, actualidad, humor…
A simple vista parece un libro de géneros (terror, ciencia ficción y fantástico), pero puedo asegurar que estas ficciones exceden un mero encasillamiento. Es un libro de literatura a secas, con elementos tomados de la cultura popular, de la historia, de la imaginación.
Escritos con un estilo compacto y a la vez trabajado, Mondo cane se suma a una tradición de ficciones breves, con la ventaja de que Burkett no busca sorprender en una línea final ni abusa de un ingenio rebuscado y artificioso. Son relatos breves que a veces se cierran en sí mismos y que a veces quedan expandiéndose en la imaginación del lector. Y que nunca, pero nunca, defraudan en su lectura.
Juan José Burzi 

EL MUNDO DE MONDO CANE
DISTRIBUYE GALERNA-QUE LEER: A través de Galerna-Que leer SA, Mondo cane, de Pablo Martínez Burkett (Muerde Muertos, 2016) puede comprarse en la cadena Galerna, también en Cúspide y Yenny, o por intermedio de un sistema de compra directa, escribiendo a malpascal@yahoo.com.ar.

Fabricante de obsesiones

Reseña de Forjador de penumbras (2011), Los ojos de la divinidad (2013) y Mondo cane (2016), de Pablo Martínez Burkett. Por Pablo Méndez para Sólo Tempestad

El arco de la literatura de Pablo Martínez Burkett abarca las distintas estaciones del género fantástico. Un recorrido que apuntala la solidez de una búsqueda. En otra disciplina que por varias razones siempre utilizo para emparentar con las letras, más allá de las diferencias estructurales, hay ejemplos que se disparan casi involuntariamente. En la música es muy común el análisis de la obra de los artistas a partir de las semejanzas y diferencias que existen en la extensión de sus obras. Por ejemplo, la espera por un cambio rotundo en el devenir de la discografía de Pink Floyd solo mereció la cuota de inconformismo necesaria en el ápice de lo conjetural. Estoy completamente seguro de que, a diferencia de metodologías en la dinámica de la creación, la obra de Pablo Martínez Burkett es una extensa canción sinfónica que va agregando minutos con cada nuevo libro que debuta en las bateas. Porque la comparación caprichosa nos enseña sobre todo a descomponer esa masa narrativo-musical: introducción, puente, estribillo, otro puente, un nuevo estribillo, y así una cadena lingüística con un sonido identificable pero impredecible.
Su opera prima, Forjador de penumbras, editada por Galmort en 2011, nos acomoda en sus primeros cuentos en una zona genética que los une con los clásicos del género. Coquetea con las perfectas formas que Poe ha distribuido sin avaricia por toda la literatura del siglo XX, con una edificación de las estructuras con mesurados guiños borgeanos, con una extraterritorialidad sin censura previa. En esta última consideración es dónde radica una de las ventajas de leer las historias de Martinez Burkett: podemos saltar de culturas lejanas, de esferas temporales inimaginadas, de lenguajes y costumbres inhóspitas a la contención de la patria narrativa que ha sabido mamar desde su esencia no nata. Convoquemos sin temor: “La estrella de ocho puntas”, “El Dios de piedra negra” o “El último pretoriano”. Un detalle no menor es la corporeidad de ese Forjador de penumbras que da título al libro. Acaso se despeja una sensación que dura toda la lectura: una voz omnisciente nos secuestra la atención, una presencia fantasmagórica nos relata, ya sea en tercera o en primera persona, los hechos que fueron remitidos al papel. Un logro encontrar un trovador nada mezquino que quiere sacarse la historia de encima y escupa un maleficio gitano en nuestras cara: un relato que se prende como garrapata y del que no podemos librarnos. Las extensiones de los cuentos varían como en un pentagrama, la duración de cada uno no es sino un relieve que contempla tonalidades, silencios y ritmos que escapan a la informalidad de una improvisación editorial.
El segundo libro que debemos mencionar es Los ojos de la divinidad, editado por Muerde Muertos en 2013. La comunicación de libro a libro increpa a lectores desprevenidos. Este en particular muestra los rastros del anterior pero con la mutación necesaria para ubicarlo en una escala mayor de evolución. La sofisticación que muchas veces se confunde con complejidad, gotea en las historias con displicencia y ofrece el grado cero de una naturalidad ensayada en la profecía de un tubo de ensayo. La ciencia de la creación provista de musas incandescentes guía al autor que justifica un trabajo arduo y efectivo. El experimento de la simpleza tiene el ejercicio de las herramientas más variadas, solo hay que saber cuáles y cómo utilizarlas. Y aquí el ente narrador cambia de piel en cada cuento, se personifica en voces cuyo reflejo devuelve las mas diversas caras de un mismo autor. Enumero: “El dogo de Burdeos”, “El paraíso”, “Los ojos de la divinidad”, “Cuento infantil para tiempos modernos” y “Bailando con Schonpenhauer” se ubican como alternativas de una obra de catorce cuentos explotados al máximo en sus géneros. Las temáticas transitan por carriles variados: el culto a divinidades, la cabalística, los destinos bajo parábolas indiscernibles, las soledades en diferentes gustos y modelos. El libro limpia el sesgo más cruento de su predecesor al intervenir variables más lúdicas que conforman la trama.
La flamante salida de su tercer libro, Mondo cane, también por Editorial Muerde Muertos, concluye una triada donde la microficción fantástica enlazada de oscuridad y el terror son los protagonistas exclusivos. Breves instantes de leyendas foráneas y de la mas cruda estirpe criolla se codean para hacerse lugar en un libro que mancilla cualquier anecdotario costumbrista. La realidad es arbitraria y opera en contra de la imaginación. O por lo menos es el tatuaje semiótico que impregna la intención de la literatura de Martínez Burkett. Desde el barroquismo que sustenta el revisionismo fantástico de “El Atamán de los gitanos” hasta la superstición litoraleña de “El payé” o una apócrifa intervención de la historia literaria en “Podría haberlo hecho mejor” donde se puede firmar un pacto para ser un clon de Cortázar hasta “Otra vez” y el asesinato en serie de una entidad fantasmal que acostumbra el cuerpo de la amada del protagonista. Rastros que vislumbran la heterogeneidad y potencia de los sesenta mini relatos que conforman el libro. Pero sigamos: “Hacia un mundo de sombras subterráneas” es un vómito de oraciones unimenbres que bajo los efectos del fluir de la conciencia representan los bajos fondos de la existencia: la unicidad del sintagma en forma de cárcel mental. En “La tentación de los Santos Vigilantes” se corrompe la tradición extraterrestre con la pérfida teoría de la copulación de mujeres terrestres que darán origen a un paso descarriado de la evolución. Algunos cuentos que forman parte de esta antología han sido publicados en Forjador de penumbras, lo que atribuye al nuevo libro la condición de un grandes éxitos con una fecunda producción de nuevo material.
Una trilogía es conformada por tres partes que conceptualmente están destinadas a formar una unidad mayor. Pablo Martínez Burkett cierra bajo tres llaves la aritmética de su producción futura. En ese lugar lejano se elucubrará qué esconde bajo la manga un autor plagado de probabilidades. Una de ellas: ¿Serán estas tres obras una fabricación consciente de la obsesión?

Los cuatro jinetes del policial

Reseña de Enigmas de sangre (Muerde Muertos, 2015), summa a cargo de Pablo Gaiano. Por Narciso Rossi para Sólo Tempestad

La selección que utiliza Pablo Gaiano para ordenar el libro permite un recorrido narrativo y sensorial muy pocas veces visto. Narrativo por la diversidad y prolijidad de los textos; sensorial por los constantes juegos extraliterarios que tienen una hermosa y asquerosa manera de entretenernos. El miedo, la angustia, la repulsión y el asombro son los cuatro jinetes que montan este compilado. Entre cuentos escritos para la ocasión y clásicos del género se rescata de manera lineal (y sin grandes saltos en el tiempo) una macroestrucrura indispensable para cualquiera que quiera echar un primer vistazo al policial o reconocer sus temáticas y características de forma clara. Ya sea que se llegue a él por placer o que lo haga por investigación, Enigmas de sangre es una puerta abierta a lo mejor del género en cuanto a referentes nacionales.
De estos casos no se escapa nadie. Y mejor que así sea, pensará más tarde el lector si es precavido. Con solo imaginar lo que podría haber sucedido si los personajes que crearon, por ejemplo, Pablo Gaiano o José Garber pudieran salvarse estaríamos cantando otro tango. Desde narraciones sutiles e inocentes, como la de Ernesto Mallo en “Trabajito” o Norma Lencina en “Adiós, candidato” (un cuento que no solamente gira sobre sí mismo en cada callejón, sino que enriquece la prosa con las variedades lingüísticas que utiliza la autora) hasta voces que cuentan los hechos con brutalidad y sin reparo. Como Rosa Kratz en las dos historias que cruza “Suicidio inconcluso” y hasta Efe Vorgelius en el enigmático “L33T”. Lo que une a autores nuevos con clásicos es la imaginación y la facilidad en la prosa clara. Goga Pizarro demuestra una habilidad llamativa al contar una historia intrincada como lo es “El cerco fue cerrado…” y, sin embargo, no pierde el eje temático del cuento en ningún momento. Ni siquiera cuando amenaza con hacerlo.
Los nuevos narradores parecen asentar las bases del género, forzarlas, pisarlas para que queden marcadas pero destruirlas también. ¿Qué ocurre cuando no hay asesinos ni crímenes que investigar? ¿Qué puede llevarnos hacia el final si no hay pistas para seguir? ¿Qué hubiera sido de otros si Cristina y Gustavo no se hubieran casado? La añoranza por lo que no existe es la peor de las armas. El libro nos propone historias contemporáneas y siempre frescas, clásicas, negras y de enigma. No se olvida de la era de oro del género e introduce un impecable relato de Rodolfo Walsh, historias breves de Horacio Quiroga, Eduardo Ladislao Holmerg, Raúl Waleis, Eduardo Gutiérrez y otros. Los presenta como los fundadores del policial argentino y el infaltable Juan Moreira llega para cerrar esa etapa que, entonces, da lugar a los precursores, a los gérmenes de nuestra literatura.

Con Cortázar en Berkeley

Reseña de Mondo cane (Muerde Muertos, 2016), de Pablo Martínez Burkett. Por Marcos Tabossi para Periódico Irreverentes (*)

Si al leer Mondo cane —el último libro de relatos de Pablo Martínez Burkett— me transportó en el tiempo y me voy, en un instante, a una de las clases que Cortázar dio en el año ochenta en Berkeley sobre la literatura fantástica, significa, al menos, que ya valió la pena.
En ese viaje, veo a Cortázar hablando sobre cómo se puede pensar, en cierta literatura, el principio de incertidumbre: en el momento que se llega al límite de cierta expresión, ya sea la expresión de lo fantástico o la expresión de lo lírico en la poesía, más allá empieza un territorio donde todo es posible y todo es incierto y al mismo tiempo tiene la tremenda fuerza de esas cosas que sin estar reveladas parecen estar haciéndonos gestos y signos para que vayamos a buscarlas y nos encontremos un poco a mitad de camino, que es lo que siempre está proponiéndonos la literatura fantástica cuando lo es verdaderamente.
Vuelvo al texto de Burkett y pienso que, efectivamente, llega al límite de cierta expresión y transita un territorio donde todo es posible y todo es incierto. Mondo cane es un viaje constante que no entiende de límites temporales ni espaciales. Se trata de sesenta relatos cortos que tienen la potencia suficiente para ganar por knock out.
Sigo paseando por las páginas de Mondo cane y el flashback es inevitable porque el autor, con su exquisito vocabulario, siempre al servicio del texto y nunca a merced de su propio ego, con la adjetivación precisa (como si no existiera la posibilidad de un sinónimo), con sus nociones de física cuántica y el trabajo sobre las partículas elementales y los mundos paralelos, con la referencia constante a la mitología, y contando historias en un tono a veces de ensayo, otras de notas periodísticas o de crónicas, me hace viajar, por ejemplo, hasta Borges. Y ese es un viaje muy placentero, por cierto.
Cada relato comienza con una cita que ya, de por sí, nos obliga a tomar aire para continuar. Leyendo, por ejemplo, de sopetón apenas dada vuelta una página, la frase: el instante es el equívoco en que el tiempo y la eternidad se tocan (Kierkeegard), no podemos menos que rascarnos la cabeza. Pero si de todos modos nos animamos a continuar, vamos a encontrar el mondo Burkett que nos habla —en la voz de narradores extremos— de conjuros, de pactos con el demonio, del origen del mundo, del apocalipsis, de papiros que podrían salvar al mundo, de crónicas perdidas, de zombis, de caníbales, de planetas y galaxias desconocidas, de pinturas que cobran vidas, de estatuas que emergen de lo profundo de la tierra, de experimentaciones extremas, de inteligencia artificial, de la resurrección, y de tantos otros mundos posibles.
Cada vuelta de página es un nuevo mundo desprovisto de las leyes conocidas porque Pablo Martínez Burkett trabaja ahí, donde el límite entre lo real y lo fantástico cesan de valer y las dos cosas se fusionan.
(*) viernes 11 de noviembre de 2016

Muerde Muertos en la 4º Feria del Libro Heavy

José María Marcos, Damián Scokin, Fernando Figueras y Carlos Marcos.
Carlos Marcos, Fernando Figueras y José María Marcos participaron de la 4º Feria del Libro Heavy Metal organizada por Gito Minore, donde presentaron la charla Muerde Muertos Frankenstein: 200 años de un monstruo eléctrico, con la participación especial del artista plástico Damián Scokin, quien expuso su obra El Mostro Marcos Figueras. Acompañaron también el lanzamiento del libro Cultura Metálica 3, que incluye el artículo Muerde Muertos Pulp. Por su lado, César Fuentes Rodríguez —autor de La hinchada caballerosa— habló sobre el heavy metal y la teoría del Big Bang. Fue el sábado 12 de noviembre de 2016 en el Centro Cultural La Imaginería (33 Orientales Nº 1150, Boedo). Aquí algunas imágenes del encuentro. 
El Mostro Marcos Figueras. Por Damián Scokin, desde Plaza Francia.
Presentación de Cultura Metálica 3.