MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Muerde Muertos Clásico y Moderno: Enrique Medina y Alejandra Tenaglia en la 44º Feria del Libro 2018

Christian Mallea, Mariano Buscaglia, Darío Lavia, Patricia Benedicto
Vives, Carlos Marcos, Maru Ceballos, Enrique Medina, Diego Axel
Lazcano, Alejandra Tenaglia, Jorge Mallo y José María Marcos.
En la 44º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2018, los hermanos Carlos y José María Marcos presentaron la charla Muerde Muertos Clásico y Moderno, que contó con la presencia de Enrique Medina (autor argentino consagrado, con más de 35 títulos publicados, a quien homenajearon con la traducción visual de Strip-tease, de cual participaron 40 artistas visuales) y Alejandra Tenaglia (a quien publicaron su primera novela Viaje al principio de la noche). El encuentro tuvo lugar en el Espacio Zona Futuro, el jueves 10 de mayo de 2018, y en la ocasión, Medina y Tenaglia hablaron de sus obras, el oficio de la escritura y su relación con la literatura argentina. Se proyectaron dos videos producidos por Carlos Marcos. Entre los asistentes estuvieron presentes algunos de los ilustradores de la traducción visual de Strip-tease: Darío Lavia, Maru Ceballos, Diego Axel Lazcano, Balaoo, Patricia Benedicto Vives, Jorge Mallo y Christian Mallea. También nos acompañaron los artistas plásticos Jesús Marcos y María Sola; los escritores Fernando Figueras y Marcelo Guerrieri, integrantes del sello Muerde Muertos; Mariano Buscaglia (Ediciones Ignotas), Nélida Álvarez, Lucrecia Rago, Sebastián Muape, Javier Martínez, Ricardo Morelli, Gabriel Bianco, Salvador Marcos, Andrea del Giorgio, Marta Re y Jésica Roldán. Agradecemos a todo el equipo de Zona Futuro (Esteban Castromán, Iván Moiseff, Lorena Iglesias, Giselle Hidalgo, Jonathan y Aylén) por programarnos una nueva temporada, a Raquel Buela por la asistencia general, a Fernando Figueras por las entrevistas previas, a Fernando Farías (encargado de la venta de libros), a los autores y al entusiasta público que nos acompañó. El evento estuvo filmado por Daniel Canziani y en breve lo subiremos a las redes sociales. Compartimos aquí una selección de fotos.
Participaron de Strip-tease: traducción visual: Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Menstrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski, Esteban Serrano, Balaoo, Roly Schere, Demián Rugna, Dr. Mateo, Diego Axel Lazcano, Milio, Nicolás Prego, Renée Cuellar, Claudio Mangifesta, Arturo Desimone, Paloma Grillo, Esteban Sterle, Gisela Aguilar, Jorge Capristo, Hernán Conde De Boeck, Patricia Benedicto, Carolina Krupnik, Leo Batic, Maru Ceballos, Martín Klein, Karen Pacheco Echeverry, María Ibarra, Mauro Gentile, Antonio Barragán, Jorge Mallo, Lautaro Dores, Laura Ojeda Bär, Ezequiel Dellutri y Alejandro Marcos.

Evaristo Cultural: La felicidad está en los sótanos

Reseña de Strip-tease: traducción visual (Muerde Muertos, 2017) de Enrique Medina con la participación de 40 artistas visuales. Por Alejandro Saloni para Evaristo Cultural, revista de Biblioteca Nacional 

Después del trabajo realizado con Ilusorias, donde más de un centenar de autores realizaron una ilustración para representar cada capítulo de Los sorias de Alberto Laiseca, los Muerde Muertos redoblan su apuesta con una adaptación alternativa de Strip-tease de Enrique Medina, obra que salió a la calle en 1976 y que —como bien dicen los hermanos Carlos Marcos y José María Marcos en su introducción— “se inscribe en la literatura erótica, en una zona, para algunos, con “límites imprecisos” entre “lo erótico, lo pornográfico, lo implícito, lo explícito, lo obsceno”.
El libro comprende la selección de un fragmento de cada uno de los cuarenta capítulos acompañados por una ilustración realizada especialmente para esta edición. El registro de Medina muestra oraciones cortas, frases inconclusas, puntos suspensivos que alargan la espera de los protagonistas, ya sea para prolongar su deseo o su castigo. Además es destacable el uso del coloquial salpicando acá y allá, dotando al texto con un aire callejero que acompaña ese viaje tan instructivo como destructivo.
Camino de iniciación, castas del submundo, la violencia, que se reivindican a sí mismos: “La felicidad está en los sótanos”, la masturbación como la muerte, como pasión letal, “mortífera” diría alguno de los pobladores de ese bajo fondo. El erotismo y la violencia se confunden muchas veces tanto en los dibujos como en los extractos, el clímax interrumpido por la sangre, mientras afuera del sótano todo se derrumba, y ellos siguen buscando una paz de cualquier tipo y factor.

ILUSTRADORES. Listado de artistas gráficos: Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Menstrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski, Esteban Serrano, Balaoo, Roly Schere, Demián Rugna, Dr. Mateo, Diego Axel Lazcano, Milio, Nicolás Prego, Renée Cuellar, Claudio Mangifesta, Arturo Desimone, Paloma Grillo, Esteban Sterle, Gisela Aguilar, Jorge Capristo, Hernán Conde De Boeck, Patricia Benedicto, Carolina Krupnik, Leo Batic, Maru Ceballos, Martín Klein, Karen Pacheco Echeverry, María Ibarra, Mauro Gentile, Antonio Barragán, Jorge Mallo, Lautaro Dores, Laura Ojeda Bär, Ezequiel Dellutri y Alejandro Marcos.

Narrativa Eléctrica en Zona Futuro

Carlos Marcos leyó en el Ciclo Narrativa Eléctrica en el Espacio Zona Futuro, el jueves 10 de mayo de 2018, en la 44º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2018. Lo hizo junto a Mariana Muscarel Islas y Carolina Bello, con música de San Delmal. Coordinó: La Coop.

Revista Viva | “Strip-tease: traducción visual”

Revista Viva | Clarín | Domingo 29 de abril de 2018
Strip-tease: traducción visual celebra la rupturista y arriesgada novela Strip-tease, de Enrique Medina, publicada durante la oscura Argentina de 1976. Para esta versión, han aportado su talento los artistas Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Mestrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski y otros. Strip-tease: traducción visual (Muerde Muertos, 2017)
Ilustradores: Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Menstrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski, Esteban Serrano, Balaoo, Roly Schere, Demián Rugna, Dr. Mateo, Diego Axel Lazcano, Milio, Nicolás Prego, Renée Cuellar, Claudio Mangifesta, Arturo Desimone, Paloma Grillo, Esteban Sterle, Gisela Aguilar, Jorge Capristo, Hernán Conde De Boeck, Patricia Benedicto, Carolina Krupnik, Leo Batic, Maru Ceballos, Martín Klein, Karen Pacheco Echeverry, María Ibarra, Mauro Gentile, Antonio Barragán, Jorge Mallo, Lautaro Dores, Laura Ojeda Bär, Ezequiel Dellutri y Alejandro Marcos.

El ensamblaje de la oscuridad

Reseña de Viaje al principio de la noche, de Alejandra Tenaglia (Muerde Muertos, 2018). Novela, 240 páginas.

Escribe Fernando Farías para La Palabra de Ezeiza

La editorial Muerde Muertos sigue presentando voces jóvenes de la literatura argentina y, en esta ocasión, publicó Viaje al principio de la noche, la primera novela de Alejandra Tenaglia (1976).
La autora cuenta con una extensa trayectoria en el periodismo regional, habiendo fundado El Observador de Chabás (Santa Fe), además de haber colaborado en publicaciones de Rosario y localidades vecinas. En el campo literario, desde hace una década cuida las ediciones del escritor Enrique Medina, prologuista de la presente edición y autor, entre otros títulos, de las célebres novelas Las tumbas, El Duke y Strip-tease (esta última, objeto de homenaje del sello Muerde Muertos que publicó una traducción visual con la participación de cuarenta ilustradores).
La novela relata el regreso de Victoria Tell a su Sauce natal. Habiéndose recibido de profesora de Historia, Tell dará clases en la escuela local y se reencontrará no sólo con caras conocidas, sino también con asuntos que creía enterrados en el más profundo olvido. El pasado irá reapareciendo en escritos que dejó en un arcón. Un diario personal, poesías y apuntes serán parte del material pretérito que se mezclará con sus clases de Historia y sus colaboraciones en la prensa de Sauce.
A través de un planificado ensamblaje —que incluye un relato en tercera persona y un monólogo interior—, la novela nos ofrece un personaje de múltiples dimensiones, que habla hasta en sus silencios. El título es toda una declaración y remite a Viaje al fin de la noche, de Louis Ferdinand Céline. Este “viaje” de Tell va tras las pasos de Céline y Medina, apostando a una trama mínima donde lo central es el perfil psicológico de la protagonista, quien deberá hacer un largo periplo para entender dónde comenzó “la noche” que empaña su presente.
De ritmo pausado y cargado de detalles, la novela irá sembrando pistas que eclosionarán en los tramos finales de una travesía elogiada por Enrique Medina, quien augura que estamos ante un prometedor comienzo en el universo de las letras. +Info

La Argentina desnuda: “Strip-tease” en Página/12

Por Luciana De Mello | Página/12 | Suplemento Radar | Domingo 22 de abril de 2018
Carlos Marcos, Enrique Medina y José María Marcos leyendo en Tolón.
“Apareció en los primeros días del nefasto año 1976 y pocas semanas después fue prohibida. Pero más allá de la censura, con ‘Strip-tease’, Enrique Medina había logrado filtrar después del éxito rotundo de ‘Las tumbas’, un texto experimental, de avanzada, suerte de relectura de muchos de los escritores que, como Miller y Burroughs, marcaban la temperatura de la literatura erótica. Más de cuarenta años después, una edición de Muerde Muertos le rinde homenaje y al mismo tiempo revitaliza ‘Strip-tease’ mediante una extraordinaria edición que potencia la ferocidad del lenguaje con unas cuarenta ilustraciones, una por capítulo: traducción visual que hace descender al lector al submundo de cines porno, cabarets y otros antros de la Argentina profunda de los años 70”. Seguir leyendo.
 

“Strip-tease: traducción visual”: la ocasión de asomarse al fascinante mundo de Enrique Medina

Reseña de Strip-tease: traducción visual, de Enrique Medina, con la participación de 40 artistas visuales (Muerde Muertos, 2017). Novela gráfica, 140 páginas. Edición: Mica Hernández, Carlos Marcos, José María Marcos e Isidoro Reta Duarte. 

Escribe Fernando Farías para La Palabra de Ezeiza

En 1972, Enrique Medina (Buenos Aires, 1937) sacudió el panorama de la literatura argentina con su célebre novela Las tumbas, en la que denunciaba el maltrato y las vejaciones en los reformatorios de menores. Cuatro años después, apareció Strip-tease, reflejando las relaciones de dominación y poder del submundo porteño, en una sociedad donde estaban lejos el #NiUnaMenos, el #TooMe o los #8M. Época de grandes censuras y persecución a cualquier expresión disonante, la novela fue inmediatamente calificada de “exhibición limitada”.
Desde entonces, pasaron más de cuarenta años entre decenas de libros, traducciones y adaptaciones al cine y teatro. Para ver una segunda edición, hubo que esperar hasta el año 2010, y mientras tanto, Strip-tease se convirtió en una obra de culto.
La editorial Muerde Muertos se propuso hacerle justicia al mito presentando Strip-tease: traducción visual (2017), donde cuarenta artistas se encargaron de ilustrar los cuarenta capítulos originales. Participaron de este homenaje Antonio Seguí, Juan Carlos Virgilio (Carpincho), Geraldine Guterman, Darío Lavia, Gustavo Nemirovsky, Ana Vargas, Naty Menstrual, Christian Mallea, Lara Silisque, Alejandro Kaplanski, Esteban Serrano, Balaoo, Roly Schere, Demián Rugna, Dr. Mateo, Diego Axel Lazcano, Milio, Nicolás Prego, Renée Cuellar, Claudio Mangifesta, Arturo Desimone, Paloma Grillo, Esteban Sterle, Gisela Aguilar, Jorge Capristo, Hernán Conde De Boeck, Patricia Benedicto, Carolina Krupnik, Leo Batic, Maru Ceballos, Martín Klein, Karen Pacheco Echeverry, María Ibarra, Mauro Gentile, Antonio Barragán, Jorge Mallo, Lautaro Dores, Laura Ojeda Bär, Ezequiel Dellutri y Alejandro Marcos. Cada imagen está acompañado por un fragmento representativo del capítulo.
La edición presenta la serie de citas originales (que pueden tomarse como un plan de lectura propuesto por Medina) y contiene un prólogo de los hermanos Carlos y José María Marcos que hecha luz sobre el indisociable contexto en el que fue publicada la novela, su gravitación en torno a la literatura erótica, un resumen de la trama y una valoración sobre el legado de Enrique Medina.
La historia es tan simple como atrayente: El Pichón, un joven que llega a Buenos Aires desde el interior del país, junta en una cajita montones de recortes del periódico con avisos de cabaret, cines porno y demás antros. En medio de sus correrías se cruzará con El Maestro (viejo conocido en los sórdidos rincones que tanto le llaman la atención), quien lo introducirá en La Cofradía, una juntada pintoresca y exótica que él mismo lidera. Los personajes que integran dicho grupo merecerían un párrafo aparte, y sólo hace falta mencionar algunos apodos para darnos una idea del porqué: Palangana, El Descuajeringado, Don Poroto, Peluquín Andante, Injerto de Mojarrita, etcétera. Es entonces cuando comienza la verdadera aventura de El Pichón, que consistirá en recorrer cada inmundo y sórdido reducto donde una mujer se quite la ropa, y practicar el viejo arte de masturbarse o —citando la edición original— “manipularse”. El lenguaje elegido refleja la misma degradación del mundo retratado y nos transporta a un costado velado de las relaciones de una ciudad de Buenos Aires de los años 60 y 70.
Strip-tease: traducción visual se nutre tanto de los fragmentos clave como de las ilustraciones, creando un híbrido a mitad de camino entre la novela gráfica y la tradicional, lo que constituye una gran oportunidad para el lector que busca narraciones extraordinarias y diferentes.
Quien se adentre en estas páginas descubrirá un conjunto de artistas visuales tan heterogéneo como fascinante, al que vale la pena seguirle el rastro. Cada ilustración, a su vez, es una ventana por donde espiar a los universos más ricos y postergados de la literatura argentina. +Info

“Manual sadomasoporno (ex tractat)”: el Conde Lai reversiona al Marqués de Sade

Reseña de Manual sadomasoporno (ex tractat), de Alberto Laiseca (Muerde Muertos, 2017). Ilustraciones: Carlos Marcos.

Escribe Fernando Farías para La Palabra de Ezeiza

En aquella gran película titulada Guardianes de la galaxia, un personaje de nombre Rocket Raccoon —un mapache genéticamente modificado— lanza una frase contundente: “No hay nadie como yo, excepto yo”. La misma frase tranquilamente podría haber sido pronunciada por el escritor Alberto Laiseca (1941-2016). La obra de Laiseca (o, para sus discípulos, el “Conde”) brilla dentro del panorama literario argentino como una de las más singulares, originales e inclasificables. Novelas como la legendaria Los sorias —de más de 1300 páginas— o El jardín de las máquinas parlantes, o los libros de cuentos Matando enanos a garrotazos y En sueños he llorado dan cuenta de una imaginación todopoderosa que desafía los límites entre los géneros y las concepciones establecidas en el mundo de las letras. Todas esas cualidades brillan como nunca en el Manual sadomasoporno, recientemente reeditado por Muerde Muertos.
El Manual apareció por primera vez en el año 2007 bajo el sello editorial Carne Argentina.  La edición original venía ilustrada con obras de Lilian Almada fotografiadas por Magalí Flaks, y dibujos de Victoria Accorinti, mientras que el diseño en formato álbum corrió por cuenta de Eugenia Herrero. La actual reedición fue diseñada por la artista visual Mica Hernández, y cuenta con ilustraciones del dibujante Carlos Marcos.
Ahora bien, ¿qué es exactamente el Manual sadomasoporno? ¿Se trata de un compendio de descripciones sádicas? ¿Es un breviario de comedia negra? ¿Un libro de consejos amorosos? ¿Burlesca poesía en prosa?
Es todo eso, y mucho más.
A través de una irónica pero respetuosa parodia delirante, el Manual se yergue como una ingeniosa y sarcástica aproximación al sadomasoquismo. El estilo preciso y directo del autor nos sumerge en un texto donde cada frase amenaza con estallar en una mezcla de humor, picaresca y el más exacerbado erotismo.
De hecho, si tomamos a Beber en rojo —otra de las obras maestras de Laiseca, también reeditada por Muerde Muertos—, encontraremos una situación similar. En esa novela, el autor toma a Drácula y lo reversiona dando vuelta los conceptos centrales de la obra se Stoker. De la misma forma, en el Manual Laiseca reversiona al mismo sadomasoquismo, y el resultado aparece desde las primerísimas líneas: “Sadismo es amor. Masoquismo es ternura. Vampirismo es protección. Por el culo no es incesto. Una sola vez no preña (licencia poética)”.
A su vez, el autor no sólo acierta en disparar sus ácidos aforismos, sino en la unión total. De esta forma, el Manual puede abandonarse y retomarse en cualquier parte, y su efecto jamás se verá disminuido.
Y como en toda obra de Laiseca, daría la impresión de que en ella podemos hallar prácticamente cualquier cosa. Y eso es, efectivamente, lo que sucede a mitad del libro, cuando el Conde anuncia que se explayará en dieciséis opiniones sobre física porque “son asuntos que he pensado durante muchos años y no tenía dónde ponerlos”.
En síntesis, nos encontramos con una obra fundamental de un autor también fundamental, un libro único para lectores de paladares inquietos, una oportunidad para descubrir —o redescubrir— la maestría, grandeza, locura y delirio del gran Alberto Laiseca.
El Marqués de Sade aplaudiría gustoso.