MUERDE MUERTOS es una editorial de autores contemporáneos, abocados a la literatura fantástica, el terror, lo erótico y aquellas obras que apuestan a estimular la imaginación.

Patricio Chaija

Patricio Chaija (Ciudad del Este, Paraguay, 1982) es escritor y profesor en Letras. Domiciliado en Bahía Blanca se desempeña en escuelas medias. Ha publicado El cazador de mariposas (Ediciones de la Cultura, 2009), El Libro de Fede (Ediciones de la Cultura, 2010), Pili (Simurg, 2010), Nuestra Señora de Hiroshima (Simurg, 2012),  El pueblo de los ritos macabros (2015), La oscuridad que cayó sobre Tornquist (2015), Los señores de Xibalbá (La Otra Gemela, 2016) y Los familiares (La Otra Gemela, 2017). Para editorial Muerde Muertos realizó la compilación de Osario común. Summa de fantasía y horrorcon la presencia de 17 autores que escriben sobre lo macabro como parte esencial de sus obras.


ENTREVISTA A PATRICIO CHAIJA, COMPILADOR DE OSARIO COMÚN. Se trata de 17 relatos escritos por autores abocados a la fantasía y el horror. “Se van a encontrar con un muestrario de textos de calidad, atroces, inteligentes, con voces muy novedosas y sólidas de la narrativa contemporánea”, dijo Chaija.

La editorial Muerde Muertos comenzó a distribuir su nuevo libro, Osario común. Summa de fantasía y horror, con diecisiete autores contemporáneos que frecuentan la literatura de terror, con selección, introducción y notas de Patricio Chaija, además de un epílogo de los hermanos Carlos y José María Marcos. Integran la summa cuentos de Fabio Ferreras, Mariana Enriquez, Pablo Schuff, Pablo Tolosa, Jorge Baradit, José María Marcos, Walter Iannelli, Alejandra Zina, Claudia Cortalezzi, Ignacio Román González, Gerardo Quiroga, Ricardo Giorno, Sebastián Chilano, Gustavo Nielsen, César Cruz Ortega, Alberto Ramponelli y Emiliano Vuela.

Venta en Librerías: Galernas, Cúspide y Yenny
Venta directa: malpascal@yahoo.com.ar
Valor: $150.-

CHAIJA, EL CAZADOR DE CUENTOS

De padres argentinos, Patricio Chaija nació en 1982 en Ciudad del Este (Paraguay) donde sólo vivió dos meses porque la familia se trasladó a Bahía Blanca. “A los tres años nos mudamos a Tornquist, un pueblo en el sur de la provincia de Buenos Aires. Cuando me preguntan de dónde soy, digo ‘tornquistense’. Actualmente resido en Bahía Blanca”, se presenta el autor, quien es profesor en Letras y dicta clases de literatura en varias escuelas medias. Fanático de las historietas japonesas, de las películas de terror y de la literatura en general, publicó las novelas El cazador de mariposas (2009), El libro de Fede (2010), Pili (2010) y Nuestra Señora de Hiroshima (2012).
—¿Qué escritores reconocés entre tus influencias? ¿Qué libros en particular? ¿En qué sentido te han marcado?
—Stephen King es mi maestro, sin lugar a dudas. Siempre deseé parecerme a él. Cementerio de animales, de su autoría, me fascinó... y horrorizó. También Fantasmas, de Peter Straub, en donde comencé a percibir cómo se construye una atrapante historia. Otra vuelta de tuerca, de Henry James, es mi libro preferido. El registro de la polisignificación alcanza sus más altas cuotas narrativas en su prosa.
—¿Qué obsesiones, preocupaciones y problemáticas aparecen en tus textos?
—Algo que noto en mis textos, haciendo una mirada retrospectiva, es que las mujeres siempre aparecen como algo tenebroso, mágico pero oscuro. En el fondo de mi corazón no las comprendo. Pero me encantan. Me encanta el sexo. Me enamoran las mujeres. Son las protagonistas de todas mis obras, o a veces son el centro alrededor del cual gira la trama. Indago, más que nada, lo que no entiendo: a las mujeres. De ahí a escribir historias de horror, hay un solo paso. Me asusta lo que no entiendo. Y me encanta asustarme.
—¿Cómo nacen tus historias? ¿Podés dar algún ejemplo?
—Comienzo con imágenes. Intento plasmar imágenes que veo o que se me ocurren. Casi siempre tengo un título. Tengo un archivo en la computadora en donde guardo los títulos que se me ocurren para futuras obras. Y, cuando se me ocurre una historia, mi mente saca del cajón de la memoria el título que más sirva, mediante alguna asociación que no sé cuál es. Por ejemplo, estaba en una conferencia aburridísima que daban dos traductoras de inglés, me dormí sentado, y cuando reacciono escucho que una dice algo así como “una está en el pasado, otra en el presente y otra en el futuro”. Seguro hablaba de verbos, o cosas relacionadas con la gramática, pero mi mente en seguida imaginó que estaba hablando de tres hermanas secuestradas, y que cada una habitaba una realidad temporal diferente. El título ya lo tenía de antes, así que me puse a trabajar en esa historia de inmediato. Así surgió mi primer libro publicado: El cazador de mariposas.
—¿Por qué te interesa el horror y la fantasía como campo de expresión?
—Me divierten mucho. Le agregan un plus a lo que escribo. Me siento muy cómodo. Cuando era chico me encantaba asustarme con los cuentos de terror que leía. Me sigo asustando con la lectura. Me encanta no haber crecido nunca en ese sentido y, por ese motivo, sentirme siempre sorprendido. Pero la literatura me fascina toda. Me encantan las novelas románticas, policiales, los poemas de amor, bah, la poesía en general, los cuentos... Leo de todo. Me nutre mucho a la hora de narrar. Pienso que todo enriquece nuestro mundo.

EL NACIMIENTO DE LA SUMMA

La summa nació de los habituales intercambios entre escritores que realiza Muerde Muertos en distintas partes del país. En uno de ellos, José María Marcos compartió una actividad con Patricio Chaija, en Bahía Blanca, y surgió la posibilidad de gestar esta summa. Apasionado por la literatura contemporánea, Patricio se encargó de la selección.
—¿Cuáles son los criterios que aplicaste para la selección?
—Pensé en autores que estuvieran trabajando en la actualidad abocados a la literatura de fantasía oscura y me centré en los cuentos que más me atraparan. Busqué textos de horror que tuvieran algún peso específico en lo estrictamente literario, que condensaran algún momento bien trabajado desde la historia y desde la apuesta en el lenguaje. Así como hay cuentos de autores conocidos y consagrados, también aparecen escritores aún poco conocidos. De hecho, dos de los seleccionados para Osario común aparecen por primera vez en un libro. Agradezco la confianza dada por Muerde Muertos para realizar este trabajo, y estoy muy contento con el resultado de la summa. Ojalá que les quite el sueño a sus lectores.
—¿Con qué se van a encontrar los lectores de la summa?
—Se van a encontrar con un muestrario de textos de calidad, atroces, inteligentes, con voces muy novedosas y sólidas de la narrativa contemporánea. Con autores y obras que, a su vez, nos abren las puertas hacia variados y originales universos. Es una obra conceptual, con una introducción y un epílogo que dan una perspectiva sobre el valor del campo de la fantasía y el horror, como una forma de pensar la realidad, interpelarnos e interpretar nuestros días.